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Por Rubén Arias Barajas

Vaya para Ustedes el saludo semanal de costumbre.

Estamos a muy pocos días del período vacacional que empieza desde el próximo día 15 quince de Abril, solamente la semana próxima habrá clases y de ahí en adelante hasta el dos o tres de Mayo que se reanudan porque ya habrán pasado la cuaresma, la semana de pascua y también las fiestas patronales de Tepatitlán que ofrecen espectáculos más que importantes que atraerán turismo de la Región y de muchos otros lados.

También en Arandas, por la misma época, se celebran las Fiestas en honor a San José Obrero en el Parque Hidalgo donde se encuentra el majestuoso Templo en honor a éste Santo, pero las circunstancias de violencia que se viven en el Pais y que parcialmente han afectado también a Arandas, han propiciado el rumor de que no se celebrarán o que serán por decir lo menos discretas, no como en otras ocasiones.

Pero bueno, esta temporada vacacional, es preferida por muchas personas para salir de día de campo a sus casas o ranchos propios o de amigos que les invitan o de plano a acampar en terrenos donde se les permite hacer su convivio.

Por ello, es importante tener muy en cuenta que cuando se hacen las fogatas para cocinar (indudablemente que es muy sabroso cocinar con leña) pues por lo menos se tengan las más mínimas precauciones, es decir, no abandonar el lugar sin asegurarse de que no queden brasas por ahí que se puedan avivar con el fuego y provocar incendios de lamentables consecuencias para nuestro medio ambiente.

Los incendios de Coahuila que en su sierra han quemado más de 40 mil hectáreas de arbustos y bosques, han provocado un daño ecológico muy grave en éstas de por si áridas regiones de nuestro Pais, pues tienen a brigadas con numerosos voluntarios y trabajadores que durante varios días han estado trabajando arduamente y no han podido sofocar el incendio.

Ya bastantes problemas tendremos con la radiación elevadísima emanada de las plantas nucleares de Fukushima en Japón que a través del aire y del agua, sin lugar a dudas se diseminarán por todo el mundo en mayor o menor medida y que sin duda comienzan a formar una catástrofe ecológica de dimensiones inconmensurables en éste momento no solo para Japón, sino que se irán transmitiendo por el mar y la atmósfera poco a poco a todos los rincones de la tierra.

A eso que ocurrió lamentablemente allá, debemos sumar la contaminación tan grave de los países altamente industrializados que lanzan emisiones contaminantes a la atmósfera que han alterado el equilibrio climático como todos nos hemos podido dar cuenta, pero es que el hombre es lobo del hombre, poco a poco y por la ambición desmedida de unos pocos, todos sufriremos las consecuencias.

Siempre he pensado que si todos nos comprometiéramos personalmente a hacer las cosas, en todos los sentidos, en la manera correcta, el mundo lo podríamos cambiar en muchos sentidos y en poco tiempo. No debemos esperar en este proceso de “limpia y orden” de nuestro planeta, a que otros empiecen.

Empecemos nosotros mismos, con nuestra personal y responsable actitud a hacer las cosas de la manera adecuada sin esperar a que otros lo hagan.

Las palabras se atienden, pero los ejemplos arrastran. No seamos egoístas con las nuevas y futuras generaciones a quienes, al paso que vamos, les heredaremos un mundo insufrible. Que pena si no hacemos algo al respecto.

Nos leeremos en la próxima entrega.

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