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+ Padre Juan Pérez Gallegos
y sus 68 años de sacerdote

Por Oscar Maldonado Villalpando

 
El tiempo corre inexorable. Pero quedan los acontecimientos que van forjando el entorno y el perfil de nuestra región. En su momento, estos personajes cumplieron su deber y entregaron lo mejor de sí. Una fiesta muy grande se celebró en San Diego de Alejandría, el día 27 de abril de 1943.

Ese día cantaba su primera misa el Padre Juan Pérez Gallegos, y vino a acompañarlo el señor Arzobispo don José Garibi Rivera. Por lo tanto fue día de muchas confirmaciones, más de cien, de muchas primeras comuniones. La alegría y el revuelo espiritual conmovían al pueblo.

Todo era fiesta y contento. Su ordenación se había realizado el sábado 24 de abril de 1943, en la catedral de Guadalajara. Este sacerdote había nacido el día 20 de octubre de 1918. Sus padres, Constancio Pérez y Jovita Gallegos. Don Constancio, llegado el momento preciso, se incorporó a las filas cristeras.

Y era colaborador muy cercano de los jefes cristeros de la región, como don Toribio Valadez, el Coronel de San Diego, como Víctor López, que representaba a Jalpa, y el General don Miguel Hernández, de San Julián. Los familiares del Padre Juan, vivieron todos los acontecimientos de esta lucha sin igual en la región. El Padre Juan Pérez desde sus 5 a los 9 años, se puede decir, que anduvo “entre las patas de los caballos”, recuerda muy claramente a don Victoriano Ramírez, El Catorce.

Cuenta, que más de una vez, le tocó pasear el caballo, de este líder legendario de los cristeros. En 1952 el Padre Juan fue destinado a Arandas, y en poco tiempo, le tocó la encomienda de proseguir las obras, muy incipientes del templo de San José.

Le correspondió dar figura y término a este monumento espiritual de la Región Alteña, incluyendo la campana monumental, de 15 toneladas y su badajo de 500 kilos. El tiempo trae estos recuerdos. Ya que se cumplirán 68 de la ordenación del Padre Juan. Motivo de fiesta y gratitud, porque Dios le ha concedido largos años de vida.

Su papá don Constancio, también fue bendecido con una larga vida. Personalidades como el Padre Juan, son un ejemplo a seguir, un modelo para estar siempre dispuestos a hacer un bien por la comunidad, que es el verdadero modo de trascender y de perpetuarse en la historia.

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