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Por Ana Paula de la Torre


Dos semanas hace aproximadamente que el presidente Calderón dio una entrevista a El Universal.

En dicha entrevista, (hay que aclarara que él no lo sacó), una de las preguntas hacía alusión a qué pensaba el mandatario respecto a diversos cables difundidos por wikileaks (en los que el embajador anterior a Pascual dice que hay militares infiltrados en el narco, y otros posteriores de Pascual donde dice abiertamente que los militares en Ciudad Juárez esperaban que ganara el Chapo Guzmán etc.,) Calderón responde con serenidad y dice: “Ahí los embajadores o quienes generaron los cables le echaron mucha crema a sus tacos.

Siempre querían levantar sus propias agendas ante sus propios jefes, y han hecho mucho daño por las historias que cuentan y que, la verdad, distorsionan.

Hay muchos casos de los que no vale la pena hablar.”
Siendo realistas la mayoría de los cables de wikileaks se basan en apreciaciones subjetivas que si bien no son evidentes como pruebas irrefutables, sí son simbólicamente importantes ya que evidencía un doble discurso con los gobiernos a los que embajadores representan y aquellos que los reciben y dan representatividad en su país. 


Sí, Calderón evidencía inconformidad con los cables, con las posturas, no adentra en dimes y diretes de represalias o críticas intensas. Responde claro y conciso una pregunta que previamente han hecho. 
Fue después cuando los medios de comunicación tuvieron un papel determinante en la salida del embajador actual. Que si el presidente tenía rivalidad con él porque guarda una relación sentimental con la hija del coordinador priista de la bancada de San Lázaro Francisco Rojas.

Que si Calderón ya no lo quiere. Columnistas hablando por boca del presidente. Finalmente Pascual renuncia. ¿Pero era realmente la voluntad del presidente como la mayoría de los medios dio a entender?. 
Es importante reconocer que Calderón rara vez (no recuerdo alguna), anda por ahí sacando temas chismosos al sol, hay que reconocer su prudencia, rara vez cae en dimes y diretes. Está rodeado de mexicanos acostumbrados a un estilo de política basado en circo.

Eso ocurrió con el tema Pascual. Calderón responde una pregunta en entrevista; después todo mundo hace escándalo con interpretaciones diversas sobre el ánimo del presidente con el tema, después se crea un escándalo mediático y provoca la renuncia de un funcionario. 


Qué fue primero, el huevo o la gallina. Analizando hechos aquí responsables de hacer que el embajador dejara el cargo fueron sensacionalismo y encanto de medios de comunicación por no dejar de interpretar ” todo” como si se tratara de un ” compló”…

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