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El Universal.- Nikolas Galiatsatos, dueño de la pizzería Nina’s Bella en Pensilvania, fue detenido por la policía tras descubrir que dejaba ratones en los negocios de sus competidores con el fin de llevarlos a la ruina. Galiatsatos de 47 años, enfrenta cargos de promover el desorden, acoso y la crueldad contra los animales.

“Creemos que estaba intentando llevar a la bancarrota a las pizzerías rivales”, dijo el superintendente de la policía local, Michael Chitwood. El hombre entró al baño de la pizzería Verona, negocio ubicado en su misma cuadra, y allí dejó una bolsa con ratones. El dueño de Verona, John Facas, se percató que ya no traía la bolsa y fue a revisar el baño.

Al ver marcas de zapatos en el inodoro y ver que los paneles del techo estaban fuera de lugar, Facas descubrió la bolsa y temiendo que se tratará de droga la entregó a dos agentes que comían en el restaurante. La policía después vio al acusado pasar la calle y dejar otra bolsa de ratones en la basura de la pizzería Uncle Nick’s del mismo sector.

Según la policía, el acusado tenía problemas con las ratas en su propia pizzería, y habría comprado los ratones en una tienda de mascotas para infestar los restaurantes de la competencia. “He estado en esto durante 47 años, y nunca he visto ratones utilizados como una herramienta criminal”, dijo el policía Chitwood.

El caso fue clasificado como terrorismo de alimentos con los ratones por investigadores en la localidad de Upper Darby. Galiatsatos declaró que su negocio estaba infestado de ratas por culpa de sus competidores. El hombre confesó haber comprado los ratones en una tienda de mascotas por 10 dólares.

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