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Por Rubén Arias Barajas

Vaya para Ustedes el saludo semanal de costumbre.

Somos en verdad desidiosos los mexicanos. Yo no sé de dónde nos vino esa maldita herencia, por qué somos así. No somos tontos, entendemos lo que ocurre y sus consecuencias en muchos sentidos, pero el problema es que no actuamos. Siempre estamos esperando, cuando de tomar acción se trata, que el otro, el de enfrente comience primero.

Bueno, hasta en los negocios. No nos arriesgamos a invertir en algo y preferimos esperar a que lo haga otro y si le resulta negocio, pues le copiamos y muchos. Sin embargo, si fracasa en el intento, hasta nos reímos y nos sentimos afortunados de no haber sido nosotros los que tropezamos en cierto negocio. Y a eso le llamamos ser muy listos, muy inteligentes.

Cuando del agua se trata, sabemos claramente que es un problema que ya tiene alcances mundiales. Que los polos se están derritiendo. Basta ver fotos satelitales de los mapas que los satélites han hecho, para darse cuenta que los glaciares están disminuyendo de tamaño unos y desapareciendo otros para mezclarse con el agua salada.

Lo vemos en nuestro Pais, en donde muchos ríos grandes y sus afluentes que no hace mucho tiempo estaban cristalinos y llenos de vida, están ahora con muy poco caudal y sucios. ¿Le ha tocado a Usted amigo lector ver fotos del cañón del sumidero, ésta maravilla natural del sureste de México inundado de basura?. Qué pena y qué desagradable es ver tales imágenes, pues aparte de la enorme contaminación, resulta que siendo un destino turístico digno de admirarse, pues hay ocasiones en que dá vergüenza ver cómo han tratado a éste lugar.

En nuestra región de Los Altos, ¿dónde podemos admirar un río o arroyo limpio?. Si usted lo sabe, hágamelo saber por favor, porque quiero ir a verlo y admirarlo personalmente, porque hace mucho que no sé de ninguno en tales condiciones.

Para no ir mas lejos, quiero hablar de Arandas, en donde se le inyectan a la red de distribución del agua potable, aproximadamente 300 litros por segundo, de los cuales, 150 de inmediato salen de las tuberías y se pierden vaya Usted a saber dónde. Me gustaría pensar que se filtran y alimentan a los mantos freáticos, pero yo creo que no somos tan afortunados de que tal cosa suceda.

Se reconoce que las plantas tratadoras de aguas residuales, podrían ser una solución parcial pero importante si es que éstas trabajaran, pero resulta que es tan cara la operación de las mismas, que los Ayuntamientos no tienen el dinero suficiente para que esto ocurra.

Los pocos arroyos que hay, son charcos fétidos, espumosos y de un color y olor desagradable, porque están contaminados por los desechos domésticos y por las vinazas de la industria tequilera que no ha terminado por entender la magnitud del problema y se ha negado a invertir en construir sus propias plantas tratadoras para paliar el problema.

Estos 3 problemas a los que hago referencia, tendrían solución si hubiera voluntad política, apoyos económicos y compromiso con nuestro medio ambiente, con nuestro entorno, con nuestro Municipio pues. Pero se ven pocos esfuerzos por parte del Gobierno Federal para apoyar ésta grave contaminación que nos aqueja.

Y no es menos lo que ocurre con la Industria tequilera, que si unieran esfuerzos económicos, ya desde hace muchos años, se habría construido una gran planta o varias pequeñas que trataran sus aguas, pues a lo mejor no lo sabe Usted amigo lector, pero se dice que por cada litro de tequila que se produce, son 8 litros de agua los que se tienen que tirar porque son las vinazas y es el agua que debe tratarse.

_Una operación matemática sencilla nos podría ayudar a entender la tremenda cantidad de agua que se desperdicia, que no se aprovecha al no ser tratada, pues yo considero que en Arandas, se deben producir alrededor de unos 70 mil litros de tequila diariamente.

Por ello y muchas cosas más, aparte del desperdicio de 150 litros por segundo en la distribución de la red del agua potable, pues imagínese Usted la enorme cantidad de agua que se vá vaya a saber a dónde y sin ningún beneficio para nadie y si un perjuicio para algunos.

Sé que existen intentos por ahí por parte de las autoridades municipales para solucionar este problema, pero debe sumarse la iniciativa privada para colaborar y lograr que tal cosa ya no suceda, pues la pérdida tiene un valor incalculable.

Sé también que existe por ahí cerca de Ayotlán, municipio cercano a Arandas, una enorme planta de tratamiento en donde las vinazas de la industria tequilera de Arandas podrían ser tratadas a un costo bajo si se toma en cuenta que les ahorraría la circunstancia de invertir enormes cantidades de dinero en construir sus propias plantas.

Pero en fin, a ver hasta cuando se nos prende el foco y asumimos la responsabilidad que a cada quien nos toca para que no nos vaya a faltar el agua en poco tiempo.

Nos leeremos en la próxima entrega.

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