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Por Rubén Arias Barajas

Vaya para Ustedes el saludo semanal de costumbre.

Grandes e importantes cosas están por venir en el presente año y qué bueno porque así lo está esperando la gente que cifró sus esperanzas en un cambio y eligió un gobierno municipal con perfil ciudadano como lo hizo público en su momento el actual Presidente Municipal Pepe Valle.

Ya se ha puesto pavimento, drenaje y agua potable en algunas arterias de la ciudad, especialmente en zonas calificadas como marginadas. Incluida una que ha sido petición desde hace mucho tiempo que es la Calzada al Cementerio Municipal.

La gente que no pone atención, no se ha dado cuenta que estas obras que se están haciendo, no son igual como antes aunque lo parezcan. En primer lugar, se está sentando un precedente con las mismas, pues las líneas del agua potable ahora se están instalando por la banqueta para que en caso de fugas, no se tenga que romper el concreto hidráulico que es caro.

Las redes de drenaje, ya no son de asbesto que al poco tiempo se saturaban, se azolvaban y se volvían inútiles al taparse por ser de tal material. Ahora se instalan las redes con pvc grueso que permiten que resbalen, que fluyan los desperdicios y es prácticamente muy difícil que se puedan tapar.

El propio pavimento, es ahora más grueso y tiene unas capas de tierra especial, se cava más profundo y se compacta con tepetate para que al estar la base bien hecha, el concreto no reciba filtraciones de humedad y se fracture. Esto es ver las cosas con futurismo. Alguien decía y decía bien, que cuesta el mismo trabajo hacer las cosas mal hechas o bien hechas, entonces hay que optar por ésta última opción.

Hay ya en proceso electrificaciones en la zona rural, arreglo de caminos, apoyos a la educación, y labores de bacheo que se han hecho en la ciudad pero también a conciencia, con cemento para que duren más tiempo aunque salga más caro hacerlo así, pero conviene más.

Sin embargo, las cosas más importantes están por venir, pues el rastro tipo TIF es ya casi una realidad. La ampliación a 3 carriles de la carretera Arandas-Crucero de Jesus María, está en marcha aunque sea a paso lento, pero ahí va. Otras gestiones han dado fruto pues la carretera con rumbo a San Diego de Alejandría, ya está en proceso de pavimentación y el puente que es el obstáculo importante en ésta vía, comenzará ya a construirse.

Y es que ya de por sí la construcción en su momento de la carretera a Martínez Valadéz significó un gran ahorro en tiempo y distancia para ir a León, Guanajuato, pues por ésta vía se ahorra como media hora y ya mucha gente la utiliza. Sin embargo la de San Diego de Alejandría, pues es una opción también muy buena para quien en éste momento debe tomar la carretera Atotonilco, San Miguel el Alto y luego dar vuelta a la derecha para ir rumbo a San Julián y luego llegar a San Diego. Con ésta nueva carretera se llega directo y en pocos minutos, así que ésta ahorrará casi una hora de recorrido.

Otra ventaja representa para quienes, desde este punto, u otros del lado sur-oriente, desean trasladarse hasta Lagos de Moreno, pues por esta carretera llegarán más rápido a San Diego y de ahí pueden seguir recto para, pasando por Unión de San Antonio, llegar directos a Lagos.

Es bien sabido que las comunicaciones por carretera en las poblaciones, llevan consigo el progreso a las mismas y ésta zona es una de las mejor comunicadas y propiciaran no solo el turismo, sino los negocios en sí mejorarán puesto que las mercancías que se producen en éstas regiones, podrán circular e intercambiarse a más bajo costo y con más rapidez. La cuenca lechera del Municipio de Arandas, podrá llevar más lejos sus derivados de la leche y otros muchos productos que aquí se fabrican, promoviendo el intercambio comercial y generando empleos y por supuesto más riqueza.

Un ejemplo claro de ello lo era el Municipio vecino de Jesus María, Jalisco, que sólo contaba con una pequeña carretera angosta y estaba muy aislado. Su crecimiento fue, durante ése tiempo, desesperantemente lento y el progreso y desarrollo no se veía por ningún lado, pero tan pronto y una carretera los comunicó a Ayotlán y luego se amplió su carretera que los comunica con Arandas, el Municipio despegó y ahora uno vé bastante movimiento comercial y esa población está creciendo a ritmo acelerado teniendo para sus habitantes una mejor calidad de vida, pues otros servicios y productos les han llegado a su alcance.

Solamente les hace falta por allá, pavimentar el camino que les une con su Delegación Municipal de San José de la Paz, vecinos cercanos al límite con Guanajuato y Michoacán, para que esa aislada Delegación que tiene fama de tener enormes y lujosas residencias construidas por emigrantes que radican la mayor parte del tiempo en Los Estados Unidos y que han prosperado económicamente de manera asombrosa, puedan conectarse comercial y económicamente hablando con su cabecera Municipal, pues hasta ahora comercian mucho más con La Piedad, Michoacán o con Manuel Doblado, Guanajuato que les quedan si no más cerca, si tienen carretera pavimentada para aquellos rumbos paradójicamente.

Lo único lamentable, es la poca atención que le dan al mantenimiento de las carreteras de Jalisco. Tenemos la mala fama de tener las peores carreteras del país. No sé si es apatía, descuido, desidia o qué cosa, pero están llenas de baches y vivimos como a principios del siglo pasado en ese renglón, pues aun y que de cuando en vez les dan “una manita de gato” resulta que al hacerlo borran el balizamiento de la carretera y así las líneas centrales que dividen los carriles así como las de las orillas que son muy útiles especialmente por la noche, desaparecen y rarísima vez las vuelven a pintar.

¿Por qué será que en ese aspecto tenemos que vivir como tercermundistas? ¿Por qué no valorar la vida de los seres humanos que han sufrido accidentes precisamente por esas carencias y faltas de señalamientos?.
Ojalá tuviera yo una respuesta congruente y precisa para esos cuestionamientos, pues aunque es muy fácil de comprender, yo no sé por qué los responsables no toman cartas en el asunto.

Si tienen prioridad las cuestiones de la salud, la seguridad pública, la educación, pues debiera tenerlo también hasta por motivos económicos, no solo humanos, que atendieran ese renglón. Yo viajé durante muchos años por toda la zona de los Altos de Jalisco y la situación era igual dondequiera, había que manejar utilizando más que la habilidad para conducir el vehículo, la memoria para no caer en los profundos baches que año con año se formaban casi en los mismos sitios.

Quien sabe alguien pudiera tener acceso a las estadísticas, serias, no oficiales, para poder saber cuántos accidentes han ocurrido en los últimos 10 años en las carreteras de ésta zona y a qué porcentaje de ellos, se le pueden atribuir como responsabilidad, el mal estado de las carreteras. Creo que nos sorprendería la respuesta verdadera. Sin embargo, ahí siguen las cosas, no hay reclamos de las Autoridades Municipales respecto de sus territorios o no son atendidos por quienes tienen la obligación de tener en buenas condiciones los caminos.

Y de la sociedad… ¿qué decir? Somos pasivos a más no poder. No reclamamos, no exigimos que con el fruto de los impuestos que pagamos, se destinen las cantidades que sean necesarias, del tamaño que sean, para que se arreglen los caminos y se les dé el mantenimiento necesario.

Si en otros Estados de la República si se preocupan por ello y lo hacen, quiere decir que si se puede. Por qué en Jalisco no lo hacen?. Usted probablemente tiene una mejor respuesta a ello amigo lector.
Nos leeremos en la próxima entrega.

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