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+ “Chihuahua es aliado de los ciudadanos que
defiendan su patrimonio”, dijo el gobernador

El Universal.- Habitante de una de las regiones más violentas del estado, dedicado a uno de los giros más lastimados por el crimen organizado y superado en número por un grupo de delincuentes que ingresaron a su vivienda, Alfredo Sandoval tomó su pistola y acabó con la vida de los tres sujetos fuertemente armados.

Era la madrugada del domingo, el lugar Puerto Palomas, municipio de Ascensión, una pequeña comunidad frontera con Columbus, Nuevo México, que se ha convertido desde hace varios años en uno de los enclaves de bandas criminales dedicadas al tráfico de drogas y personas y, recientemente, también a la extorsión y el secuestro.

La familia Sandoval dormía cuando de pronto escucharon ruidos en el exterior. Tras ver por una de las ventanas el hombre de 50 años se percató de que tres hombres con vestimenta tipo militar, armas largas y capuchas derribaban la reja de su casa.

De inmediato ordenó a los suyos guarecerse en la última habitación, mientras que sacaba de un cajón su pistola, una .380 semiautomática. Revisó que tuviera balas; había siete, pero le bastaron cinco.

Una vez que los sujetos derribaron el barandal ingresaron a la vivienda, situada a un costado del negocio de Alfredo denominado Yonke El Hoyo —una recicladora de partes de automóvil—, apenas lograron dar unos pasos por el pasillo de entrada cuando cayeron abatidos por las balas.

El comerciante acertó dos tiros a los que iban por delante y el tercero murió de un solo impacto, revelaron las autoridades.

A pesar de que el negocio de autopartes es uno de los más vapuleados por los grupos criminales, al grado que al menos una tercera parte de los que había en el norte del estado han cerrado sus puertas y la gran mayoría ahora trabaja sólo bajo pedido y con pago por adelantado, Alfredo tuvo confianza en las autoridades y llamó a los servicios de emergencia antes de activar su arma, pero aún y cuando la respuesta fue rápida para cuando arribó la primera patrulla ya había tres cadáveres en el suelo.

No es la primera vez que habitantes de este municipio se arman de valor y enfrentan bandas delincuenciales. Ya el pasado 21 de septiembre una turba linchó a dos secuestradores en el interior de una patrulla, luego de que la Policía Federal y el Ejército los habían rescatado de la multitud.

Los individuos pertenecían a una banda que intentó raptar a una joven de 17 años, pero la propia comunidad los enfrentó.

También en la capital del estado, apenas unos días antes del mencionado linchamiento, dos ancianitos liquidaron a un asaltante que ingresó a robar a su casa e hirieron a uno de sus cómplices.

Se trata un hombre de 70 años y su esposa de 68 años, quienes enfrentaron a tiros a los ladrones que entraron al patio de su domicilio, mataron a uno y le dieron un balazo en la pierna a otro, lo que permitió que la policía lo capturara cuando intentaba escapar.

En el caso del linchamiento del municipio de Ascensión, la investigación sigue abierta para deslindar responsabilidades entre las decenas de personas que golpearon a los secuestradores, aunque fuentes de la Fiscalía Estatal confirmaron que existe la orden de archivar el expediente sin consignar a nadie.

En tanto, los dos adultos mayores fueron oficialmente exonerados al acreditarse la legítima defensa.

El gobernador César Duarte declaró el martes que le dio instrucciones al fiscal general, Manuel Salas, para que no se levanten cargos en contra de Alfredo Sandoval —ahora llamado en los medios el “Héroe de Palomas”—, ya que su proceder, dijo el mandatario, encuadra en la defensa propia.
“Chihuahua es aliado de los ciudadanos que defiendan su patrimonio”, dijo Duarte.

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