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107 años del éxodo altero

+ De San Diego y San Julián emigraron
las familias hasta Unión de Tula

Por Oscar Maldonado Villalpando

El Padre Miguel Gómez Villaseñor invitó a las familias para que compraran tierras allá en la Unión. Un acontecimiento muy especia, que dice mucho de ese tránsito humano. Una gente profundamente amante de la tierra con perfiles bíblicos. Un grupo humano lleno de valentía, espíritu de conquista, afán de búsqueda.
A principios de marzo de 1904, se empezó a planear esta expedición. La entrada oficial al Pueblo de La Unión fue el día 26 de marzo del mencionado año. El padre Miguel recibió a los peregrinos.

Vamos por orden, se forman, cada quien con el jefe de cada familia. Ellos son:

1.- Pedro Moreno, el grande, y su esposa Piedad Valadez.
2.- Pedro Moreno, el segundo y María de Jesús Becerra. En segundas nupcias con María Bernabé Valadez.

3.- Estanislao Moreno y Agapita Cárdenas.
4.- Eugenia Moreno casada con Toribio Coronado y después con Albino Rocha.

5.- Pablo Moreno y Justina Bustos.
6.- Pedro Moreno tercero o Pedrillo y Damiana Padilla. Los tres se llamaron Pedro porque nacieron el 29 de junio de su respectivo año.

7.- Santos Moreno y Mercedes Herrera.
8.- Inés Moreno y Tiburcio Estrada.

Los recibió el Padre Miguel con mucho gusto, los llevó al templo y los encomendó al Señor de la Misericordia y a la Virgen de Rosario.

Ellos, los ocho, son para nuestras familias, los amos, los Señores Tatas, nuestros patriarcas.
Se asomaba la gente del pueblo, ya esperaban la comitiva, ¿Quién viene?

-Que los “isrráilas”, que son de otra tierra.

-Serán judíos sefarditas, pues algo así, unos dicen que son desde España, que abrazaron la fe del Señor por eso matan puerco y lo ponen enfrente, son historias que vienen de lejos, que ha de ser verdad, pero lo que dice nuestra memoria, que salimos de San Julián y unos ranchos de San Diego. La prueba está que luego del Tolimán se fueron recorriendo al Mentidero, para llenar los huecos y toparle a la inclemencia de la tierra y el tiempo.

Nuestros Amos pasaron después a señalar las tierras, sin ventajas, vayan trazando las rayas, pongan mojoneras seguras, vamos a hacer como allá, en nuestra tierra, cada quien su casa en medio del solar. Y ¿dinero de dónde, a lo pronto? De zacate mi amigo aunque sea.

Aquí hay trabajo y a darle…

Los Amos fueron a conferenciar, ahora sí, que vayan razones a la llanura Alteña, que nos hagan favor de llevar las muchachas al tren, que monten en Atotonilco y se bajen lo más cerca de aquí, los Amos irán a encontrarlas a traerlas en cabalgaduras y a entregarlas a cada familia.

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