>Por Alejandrina Franco Camarena.- La tortilla es uno de los principales alimentos dentro de la dieta diaria de la familia mexicana. Independientemente de que la mayoría de platillos que se consumen en el país llevan este destacado producto, se ha convertido casi en un requisito a la hora de comer más que nada por el precio accesible.

Todo tipo de familias tanto de bajos, medianos como altos recursos la consumen, pero conforme ha ido pasando el tiempo ha ido aumentando más y más el precio de esta, por lo que una gran cantidad de personas ya lo han llegado a ver como un lujo el hecho de gastar 10 pesos en un kilogramo por un día, multiplicado por los 7 días de la semana, ya invirtieron 70 pesos solamente en un complemento para la comida, que igual a muchos les puede sonar que no es nada de dinero, pero para muchas personas lo es; lamentablemente ese precio no se estanca, al contrario aumenta cada vez más, y así seguirá.

Conscientes de eso, varios tornilleros de Tepatitlán, por así llamarlos, decidieron vender sus productos a un precio más económico, que además de todo, son a domicilio, evitando la lata o fatiga para muchas personas de ir a la tortillería y durar hasta media hora haciendo cola. Ahora la duda es si se quejan los tornilleros de que no tienen prácticamente nada de ganancia en cuanto a lo que invierten y al precio que la dan al público, cómo le hacen entonces las tortillerías que la dan a 3 pesos menos por kilo y encima tienen pagar repartidores y combustible, ¿o es que acaso están hechas de otros ingredientes de baja calidad?

Ante esta duda se entrevistaron a varias personas que se dedican a este negocio, quienes manifestaron que si algunos dan más barata la tortilla no necesariamente las hacen de menor calidad, sino que puede deberse a que están dispuestas a sacrificar parte de la utilidad para ganar mercado.

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