>Zapotlanejo, Jal.- Una familia de migrantes que venían a la comunidad Los Ocotes de Pénjamo, en La Piedad, Michoacán, fue despojada de su camioneta con todo lo que traían, en un falso retén policíaco al salir de Guadalajara, dentro del municipio de Zapotlanejo. Los dejaron ahí en la carretera a pie y sin nada, se salvó sólo la bolsa de la señora que se bajó con ella abrazando a su bebé cobijado y no se dieron cuenta los maleantes.

El señor Lorenzo Córdova Mercado, relató que apenas habían pasado la caseta de cuota de Zapotlanejo, cerca de las 3 de la madrugada, provenientes de Nevada, cuando estaban varios hombres junto a unas camionetas negras parados junto a la carretera, de donde les indicaron que se detuvieran, que bajaran todos abrigados y les entregaran los celulares.

Ni siquiera usaron armas los maleantes ni los amenazaron de ninguna forma; ellos obedecieron pensando que eran policías, ya que dice, los habían parado en varios retenes en el trayecto y éstos vestían uniformes igual que los anteriores policías federales que los revisaron.

Visiblemente enojado, desilusionado y frustrado Lorenzo Córdova Mercado, relató la experiencia que vivió para que la autoridad ponga atención y haya más vigilancia y seguridad en las carreteras de todo México pero también para que de ser posible se vengan en caravana las familias que viajan y evitar ser sorprendidos como fue su caso.

Señaló que eran entre las dos y tres de la madrugada cuando pasaron por Guadalajara y al cruzar la caseta de Zapotlanejo, fue cuando inició lo que consideró su peor pesadilla.

Dice que los hombres que les ordenaron detenerse, se aproximaron hasta la camioneta, una Durango, color plata, y les dijeron que bajaran abrigados, tanto él como los demás viajeros.

“Luego nos preguntaron que si traíamos celulares, que los mostráramos; se los enseñamos, los revisaron y nos dicen sin más ni más: estos tres nos los llevamos se quedan con el que no trae saldo, mi compañero los va a acompañar hasta aquel extremo de la carretera ahí se están media hora y luego caminan para donde les dé su chin… gana, se subieron a nuestra camioneta y se fueron con todo lo que traíamos.

“No nos dijeron en ningún momento que era un asalto, portaban uniformes parecidos a los que otros agentes en los retenes anteriores, donde todo había estado bien.

“Esos ladrones, se veían tan seguros, tan en su papel, como si efectivamente fueran policías que no dudamos ni un momento en hacer lo que nos indicaron.

“Además de que ya tanta hora de manejo y tan cerca que está uno de su pueblo agarramos confianza, lo único que se nos hizo raro fue el que pidieran los celulares y el que hubieran bajado de la unidad a mi esposa y los niños, porque en los retenes atrás no lo hacían.

“Pero pues uno no sabe las formas de actuar de la Policía en cada estado, creímos que así operaban estas autoridades; nos quedamos perplejos cuando se subieron y se fueron en nuestra camioneta y nos dejaron ahí en medio de la carretera sin nada; digo no hubo agresión alguna, de hecho hasta nos pidieron que bajáramos abrigados mi esposa, mis 4 hijos y yo, quienes no tuvieron ni tiempo de asustarse, pero sí el coraje y frustración que sentimos nadie nos lo puede quitar.

“Afortunadamente mi esposa que nunca deja su bolsa, se la colgó al brazo antes de bajarse, abrazó al bebé y lo cobijó, así que no se dieron cuenta y ahí traía los documentos de todos nosotros, aunque tampoco a mí me pidieron dinero ni me quitaron mi cartera.

“Esperamos un rato cuando se fueron y caminamos para regresar hasta la caseta de cuota de Zapotlanejo que habíamos cruzado momentos antes.

“Tuvimos que caminar creo yo media hora hasta llegar otra vez a la caseta, donde dimos parte de lo ocurrido y de ahí reportaron a las autoridades de Jalisco.

A la pregunta de cómo hicieron para llegar hasta La Piedad, explicó que una vez que estuvieron en la caseta y los encargados reportaron lo ocurrido, llegaron las autoridades de Jalisco quienes les atendieron de inmediato, además de que les apoyaron para hacer llamadas a sus familiares y éstos fueron por ellos hasta el lugar donde estaban presentando la denuncia de hechos.

“Las autoridades de Jalisco, debo reconocer que se portaron muy bien, incluso nos preguntaban si no teníamos hambre para llevarnos algo de comer mientras estábamos presentando la denuncia”.

Sobre cuánto se llevaron, indicó que fueron varios miles de dólares, tan solo con la camioneta, además las maletas de toda la familia, artículos eléctricos, juguetes y ropa que traían para regalar a sus familiares.
El señor Lorenzo Córdova, comentó que tenían 3 años sin venir a México, porque precisamente querían viajar mejor en transporte propio para no gastar en los pasajes de avión y ese dinero ahorrado traerlo de regalos a los familiares.

“Nos sentimos mal y no, no nos hicieron daño, los desdichados no dieron tiempo así como lo digo ni a asustarnos, nos agarraron como en un trance de adormilamiento y nos dieron baje, Dios quiera que nadie más de los paisas viva esto porque nos deja temerosos de querer venir a México, no se vale.

“Sólo sé que este viaje nos va a costar mucho más de lo que habíamos pensado y tendremos mínimo que trabajar bien duro 3 años o más para recuperar lo perdido.

“Ojalá que nuestras autoridades pongan un freno a esto, no nos duele darle a los de los retenes los 50 dólares, pero que haya verdadera seguridad en todas las carreteras.

“Nos despegamos de un grupo que venía de migrantes que ni nos conocíamos pero nos hicimos compañía; éramos varias unidades pero se fueron quedando en los estados por donde pasábamos y nosotros veníamos hasta La Piedad, así que nos tocó la de malas, aunque llegamos sin regalos, sin ropa y sin camioneta, estamos aún sanos y salvos, aunque con una amarga experiencia” que contar”, manifestó.

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