>

Municipios pobres, sin dinero para patrullas, armamento y suficientes policías… y muere el director de la corporación.

Municipios ricos o al menos no pobres, que hasta reciben fondos federales para el equipamiento de la policía municipal; no se escatima en patrullas ni armamento… y también muere el director.

Pobres municipios…

El Gobierno federal propone mando único, cosa no vista con agrado por muchos gobernadores y alcaldes a lo largo y ancho del país. Algunos sectores de la población piden mejor la presencia de militares; otros se oponen pues dicen que los soldados cometen muchos atropellos. Lo cierto es que si el ejército o soldados disfrazados de policías federales se dispersaran por todos los municipios del país, tendrían que ser por cientos de miles o millones, lo que la federación no tiene en existencia y tampoco podría entrenarlos y mantenerlos.

La guerra que Calderón decidió declararle al crimen organizado no tiene para cuándo finalizar y siendo optimistas podría decirse que no se ha perdido, pero tampoco ganado y los que de plano reprueban esta batalla afirman que se está perdiendo y nunca se ganará.

En lo que sí coinciden cada vez más mexicanos es en el deseo de que la mentada guerra termine ya, aunque no se gane, pero que pare ya tanto reguero de sangre. Después de todo, a la gente nunca se le preguntó si quería una guerra en su propio país.

Después de todo, nadie tiene la seguridad personal ni todo un equipo de guardaespaldas como el que disfruta Felipe Calderón y demás altos funcionarios federales. Además, si la guerra se pierde y todo sigue igual, el presidente tiene la opción de irse del país donde la violencia no lo alcance, mientras que la mayoría de sus paisanos deberemos quedarnos dentro de México viviendo atemorizados.

Como dice la canción: No lloren por el que muere, que para siempre se va, lloren por el que se queda, si lo quieren ayudar.

Anuncios