>Por Oscar Maldonado Villalpando

Las personas interpretan que Dios muestra su amor a esta población.

El martes 26 de octubre de 2010 se regó esta triste noticia para la población. Los ladrones habían forzado la gruesa reja de la capillita donde estaba la escultura, a la entrada del templo al lado derecho.

Todos los pobladores se llenaron de tristeza y se dispusieron a luchar para investigar el caso y recuperar tan antigua y valiosa escultura, que además inspira gran devoción.

El señor cura de Cañadas, y el padre Gabriel originario de Temaca, así como los fieles pusieron en marcha todos los medios posibles para localizar la preciosa imagen. Circuló la alarma en los medios de Jalisco.

La escultura es muy antigua y de gran valor expresivo, se trata de Cristo condenado a muerte y azotado en la víspera de la pasión, la figura se representa sentado. Temaca así, nuevamente está en el ojo del huracán, agredida en sus valores, una vez más.

Creen los vecinos que la escultura pudo ser sustraída el lunes 25 por la tarde en que la población estaba especialmente sola, pues muchas personas asistieron a un sepelio. Fueron tres días de pena y de lucha por buscar la imagen. Y afortunadamente fue ubicada y regresada dentro de la misma semana, pues el viernes 29 de octubre de 2010, regresó a su lugar en la mencionada capillita.

Es de notar como los pueblos son sometidos a estos atentados en sus más sagrados valores. Seguramente el haber actuado con prontitud facilitó este desenlace favorable.

Los fieles de Temaca ya habían previsto tener cuidado con el templo y  sus valores, pues la situación de la parroquia es algo especial, de un tiempo acá, no cuenta con sacerdote que los atienda, van de Cañadas a los servicios básicos e indispensables, así que los fieles organizaron guardias permanentes para el templo. La señora Tita Álvarado, desde antes había sido asignada para cuidar el templo el viernes 29 de octubre, sin saber que le tocaría el gran don de recibir la imagen de regreso. Ella piensa que es algo muy grande este regreso y que significa mucho. Que la gente de Temaca no ha de ser tan mala, dice ella, pues Dios y la Virgen de Los Remedios están con el pueblo.

Este mismo pueblo es sensible y agradecido. Hace 100 años que llegó para atender la comunidad el sacerdote y gran poeta Alfredo R. Placencia. Pues él dejó  poemas que retratan de manera muy viva el ser de estos fieles, especialmente en lo que se refiere a la fe. Escribió al Cristo que está dibujado en la roca por la mano de la naturaleza. También retrata el paisaje de Temaca en el poema La Cuesta de Temaca.

No es justo que los pueblos reciban estos reveses primero la amenaza de ser inundados por la presa El Zapotillo, ahora el robo de una imagen muy venerada. Al parecer, el pueblo reavivará su fervor y su responsabilidad, respondiendo a todo tiipo de circunstancias adversas.

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