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Procu los encontraba culpables

Zapotlanejo, Jal.- Los cuatro sujetos que habían dado muerte a un par de albañiles en este municipio, ya fueron aprehendidos por orden de un juez de lo penal de este municipio, por lo que a partir de ahora pasarán del arraigo en que se encontraban a una celda de la cárcel en Puente Grande.

La Procuraduría de Justicia del Estado levantó el arraigo a José Alfredo Nuño Padilla, alias “El Catrín”, de 32 años de edad, domiciliado en calle 28 de Enero, colonia Huisquilco, en Zapotlanejo; Emilio Saúl León Neri, de 23, vecino de la calle Morelos, en Ayotlán; Abraham Alberto González Padilla, alias “El Flaco”, de 23, quien dijo residir en la Calle 23, en Agua Prieta, Sonora, y Édgar Alejandro Godoy Paredes o Édgar de Jesús Godoy Paredes, de 32, quien se hallaba hospitalizado por haber resultado herido en el enfrentamiento en el que se les detuvo.

Contra dichas personas se cumplimentó una orden de aprehensión por los delitos de homicidio calificado y asociación delictuosa, girada por el Juez del Trigésimo Segundo Partido Judicial con sede en Zapotlanejo.

Ellos fueron detenidos el pasado 24 de septiembre, en una finca sin número ubicada en la calle Aguascalientes, al cruce con una calle sin nombre, en la colonia Agua Blanca, en el municipio de Zapotlanejo, luego de un reporte de que en ese lugar se estuvieron escuchando gritos de hombres a los que al parecer estuvieron torturando.

A la llegada de agentes de la Procuraduría del Estado y de la Policía Municipal de Zapotlanejo, fueron recibidos a tiros, por lo que los elementos repelieron la agresión lesionando a Édgar Alejandro Godoy Paredes, en una pierna y logrando someter y desarmar a los otros tres individuos.

En el interior de la casa se encontraron lagos hemáticos así como residuos de cocaína.

Al ser cuestionados sobre los gritos que se escuchaban en el lugar, los detenidos señalaron que en la finca acaban de decapitar a dos hombres a los que habían enterrado en otro sitio, y entonces condujeron a los agentes a un predio ubicado en el kilómetro 3.3 del camino al Ocote de Nuño, en Zapotlanejo.
En el lugar se encontraron enterrados a dos hombres adultos, que tenían las cabezas separadas del cuerpo.

Los dos fallecidos fueron identificados como José de Jesús Cervantes Ruvalcaba, de 30 años, y José Eduardo Arámbula Chávez, de 21, supuestamente de oficio albañiles.

Los ahora occisos habían sido privados de la libertad en Callejón del Arroyo número 8, en la colonia El Trapiche, municipio de Zapotlanejo, ese mismo día en la mañana, por los ahora arraigados, quienes llegaron al lugar y después de gritar: “Somos la plaza”, los subieron en una camioneta Toyota Rav4.
El móvil del doble asesinato es que, presuntamente, las víctimas operaban para un grupo distinto al de los ahora detenidos.

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