>+ Fueron torturados y luego
decapitados y abandonados


+ Occisos les disputaban
la plaza a los mafiosos


+ Los sospechosos fueron
detenidos por la Procu

Zapotlanejo, Jal.- La Procuraduría de Justicia del Estado y la policía municipal lograron detener a varios sujetos que horas antes habían asesinado a dos personas por presuntamente disputarles la “plaza” de Zapotlanejo, ya que los ahora detenidos dicen pertenecer a “La Familia Michoacana” y andan ajusticiando a todo aquel que pertenezca a un grupo rival y afecte sus intereses.

Fue el pasado jueves 23 de septiembre por la tarde, cuando en una finca sin número ubicada en la calle Aguascalientes, al cruce con una calle sin nombre, en la colonia Agua Blanca, también conocida como ciudad perdida, en el municipio de Zapotlanejo, vecinos escucharon gritos de personas como si las estuvieran torturando, por lo que dieron aviso a las autoridades.

A ese lugar llegaron agentes de la Policía Investigadora y policías municipales, quienes fueron recibidos a balazos por los moradores de la finca, por lo que debieron responder la agresión de la misma forma, hasta someter a los sospechosos y herir a uno de ellos en una pierna.

Fue así que se detuvo a José Alfredo Nuño Padilla, alias “El Catrín”, de 32 años de edad, domiciliado en calle 28 de enero, colonia Huisquilco, en Zapotlanejo; Emilio Saúl Neri, de 23, vecino de la calle Morelos, en Ayotlán; Abraham Alberto González Padilla, alias “El Flaco”, de 23, vecino de la calle 23, en Agua Prieta, Sonora, y Alejandro Godoy Paredes o Édgar de Jesús Godoy Paredes, de 32, quien se encuentra hospitalizado por haber resultado herido en el enfrentamiento.

En el interior de la casa se encontraron lagos hemáticos y residuos de cocaína que al parecer estaban consumiendo los presuntos delincuentes.

Al ser cuestionados sobre los gritos que se escuchaban en el lugar, los detenidos señalaron que en la finca acababan de decapitar a dos hombres a los que habían enterrado en otro sitio, y entonces condujeron a los agentes a un predio ubicado en el kilómetro 3.3 del camino a Ocote de Nuño, en Zapotlanejo.

En el lugar se encontraron enterrados a dos hombres adultos, que tenían las cabezas separadas del cuerpo.

Los dos fallecidos fueron identificados como José de Jesús Cervantes Ruvalcaba, de 30 años, y José Eduardo Arámbula Chávez, de 21, supuestamente de oficio albañiles.

Los dos hombres habían sido privados de la libertad en Callejón del Arroyo número 8, en la colonia El Trapiche, municipio de Zapotlanejo, ese mismo día en la mañana, por los ahora arraigados, quienes llegaron al lugar y después de gritar: “Somos la plaza”, los subieron en una camioneta Toyota Rav4.
El móvil del doble asesinato es que presuntamente, las víctimas operaban para un grupo distinto al de los ahora detenidos.

En la finca donde se detuvo a los presuntos delincuentes se aseguró lo siguiente:

2 granadas de fragmentación y varios cargadores de diferentes calibres.

616 tiros calibre 7.62 y .223, 38 súper, 38 especial y 45, un tiro para Barret.

1 fusil AK-47, o “cuerno de chivo”.

3 rifles AR-15.

2 pistolas escuadra 38 súper.

1 pistola escuadra 45.

1 revólver 38 especial

3 vehículos: Toyota Rav4, color verde, placas JCL-2774 (utilizada para transportar los dos cuerpos); Pontiac, color blanco, HZC-8448; y un Mustang, color negro, JFP-9284.

Los cuatro sujetos fueron arraigados mediante una orden obtenida en el Juzgado de Zapotlanejo. Se les investiga por otros homicidios y si tienen alguna relación con los ejecutados de Zapotlanejo que fueron hallados en Michoacán.

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