>Logo-Pórtico

Y el oro lo cambiaron por espejos…

Ni modo.

Nomás le faltó a Arturo Pérez tirarse de panza y golpear el piso con los puños.

Su rabieta, digna de un niño de tres años, dejó ver cuánta razón tuvieron los electores el año pasado, cuando optaron por el PRI en las urnas.

Ni modo.

Sus regidores, congruentes con el compromiso de quien les puso en las primeras posiciones, le siguieron. No hicieron rabieta, nomás se levantaron y se fueron.

Ni modo.

Los regidores, todos, llevaban un récord inexplicable en sesiones de este Ayuntamiento, todo por unanimidad. Así lo sacaron. Pero al último, Juanita Esquivias pidió leer un oficio y, como no estaba agendado, la alcaldesa no se lo permitió.

No lo agendaron y no pudieron discutirlo.

Ni modo.

Como Juanita Esquivias no supo, no pudo y sabía que no debía proponer la lectura de su carta, entonces Arturo se asumió el artífice de la estrategia: “Me dejan leer mi carta o nos vamos”.

No les permitieron leer su carta, porque no la agendaron. Y se fueron.

Ni modo.

Ahora los regidores de Arturo, porque no creo que sean los regidores del PAN Tepatitlán, se lamentan de que “les mayoritean”, como si en los últimos quince años no hubieran hecho lo que quisieron, con, sin o a pesar de la oposición en el Cabildo. Pero es historia, la gente se hastió de esas actitudes del “Porque yo mando”, y cambió de equipos en el gobierno. Ni modo.

La alcaldesa propuso un monumento para el hombre de la Radio Alteña, Don Ismael Alvarado Robles. En la comisión (reunión privada de regidores de las dos fracciones) se aprobó con la condición de que luego les explicaran cuánto costaría. El compromiso fue que este jueves sabrían los costos. Son menos de 20 mil pesos para un hombre que ofreció tiempo aire a la comunidad en tiempos en que pocos tenía teléfono, tele, carro o carretera.

El monto es lo mismo que gana un regidor al mes.

El monumento es para un hombre muerto.

La ofrenda es para el servicio que dejó una persona a Tepatitlán y a la Región.

Pero Arturo no quiso apoyar, sus regidores tampoco; se levantaron y se fueron.

Ni modo.

Quiero aclarar que Don Ismael murió el 29 de septiembre de 2002, por tanto no participó en las últimas elecciones. Su Radio (Alteña) ha estado al margen de los procesos electorales de los últimos años. Es obvio que no tuvo Don Ismael nada qué ver con la derrota de Arturo Pérez Martínez en la elección del año pasado. Pero Arturo optó por no apoyar la iniciativa y, con él, sus regidores, no los del PAN.

Ni modo.

Cuando iban de salida, nervioso y furibundo porque no le dejaron leer su carta de reclamos y exigencias de un tema ya abordado en otras sesiones, Arturo fue cuestionado:

“-¿Por qué te vas?, ¿Que tiene qué ver Don Ismael en esta bronca?”, su respuesta fue parca:

“-Ni modo!.

Y si, ¡Ni modo!, tal vez quiso Arturo hacer del nombre de Don Ismael una letra de cambio para otros temas y no le resultó.

Tal vez Arturo quiere sacar a la luz otros temas que él quisiera abordar sobre los medios, sobre la alcaldesa, sobre su partido, sobre la elección, sobre los Yunques, sobre el pozole, sobre lo que sea, pero no supo a qué horas discutirlo.

Ni modo.

Es de lamentar la actitud, de Arturo y de sus regidores.

Es preocupante que se levanten los regidores de una sesión por berrinches.

Es más preocupante que abandonen la sesión del pleno y se queden afuera de presidencia, en grupo platicando porque no tienen ningún otro lugar a dónde ir a discutir.

Es lamentable la decisión de Arturo, y de sus regidores, de no sumarse a celebraciones populares de 50 años de un medio de comunicación que a él y a su partido le han abierto las puertas, en campañas y sin ellas. Con presupuestos y sin ellos, pero…

Ni modo.

Tendremos qué celebrar los 50 años de la Radio Alteña, con baile masivo el jueves 30 de septiembre, ¡gratis!, y un busto en honor a Don Ismael en alguna calle de la ciudad (como están otros panistas que nada hicieron por este pueblo) con Arturo, y sus regidores, ausentes.

Ni modo…

Anuncios