>Por Ana Paula de la Torre

Muchísimas personas abogan por la municipalidad, también por el regionalismo. Eso en teoría es positivo, aporta a los lugares más autonomía e independencia administrativa. Pero en  México, hay presidentes municipales que no saben de finanzas nacionales, ni de economía global y endeudan sus localidades con créditos de todo tipo de montos, (tal es el caso actual de Guadalajara o de Tlajomulco, ambos acaban de autorizar dos créditos, el de Guadalajara de 1 100 millones de pesos para pavimentación, y el de Tlajomulco de 330 millones de pesos para otras cosas).

¿Hasta qué punto las economías locales pueden hacer lo que quieran generando más deuda pública, sumada a la que el país tiene con la famosa deuda externa y sumada a la interna a nivel nacional?
Es necesario que los créditos pasen por más filtros, que haya una comisión en el congreso federal encargada de dar o no luz verde a los créditos que se pretenden en los estados y municipios (por lo menos cuando se trate de cifras que rebasen los cien millones de pesos, mínimo), lo anterior con un minucioso estudio de las finanzas de los lugares. No podemos seguir dejando que cerebros indivuduales ( en este caso los presidentes municipales y sus ayuntamientos) generen deuda pública cada administración como si se tratara de ir a comprar papitas a la esquina.

¿Restingir la accesibilidad de creditos públicos locales iría contra la municipalidad? Tal vez sí, pero va de acuerdo a nuestra cultura, misma que evidencía que pedir un crédito para un líder local es facil, no es su dinero, y cuando él salga de la administración será una deuda de la que ya no se acordará tal vez.

No es tan sencillo, todas las deudas públicas locales, sumadas, podrían originar una crisis financiera en el país, ya que no existe, en pleno 2010, un control estricto sobre ellas. Asunto de urgencia.

Anuncios