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Por Víctor Manuel Mendoza Ocampo

A pesar de la desinformación y de los boicots que se le quisieron poner a la fiesta del Bicentenario por parte de algunas instituciones para que la gente no acudiese a la plaza principal, este no fue escuchado y afortunadamente los tepatitlenses asistieron a una fiesta que es de todos los mexicanos, la fiesta de la Independencia.

Se habló y mucho de que podían haber un atentado o atentados en los diversos puntos en el ámbito nacional e incluso en esta ciudad algunas instituciones buscaban que la gente no asistiese, no sé si por seguridad de los tepatitlenses o para boicotear a la alcaldesa, sin embargo, cuando el reloj marcaba las 10 de la noche, la plaza casi se encontraba llena.

Y en la plaza se veía a los bigotones piratas con sus sombrerotes festejando esta gran fecha para cada uno de nosotros, pues sólo basta saber que hace 200 años nos convertimos en verdaderos mexicanos al no depender de otra nación, las bellas alteñas luciendo sus sonrisas y muchos pasados de copas y que bueno que no hubo ley seca, pues es una fecha para festejar y el haber aplicado ley seca de nada serviría, pues cuando se da a conocer, los tomadores enseguida llenan sus reservas.

Sombreros muy mexicano a la venta, antojitos y todo lo que puede abarañar una fiesta como la que estábamos celebrando; pero importante es decir que este grito destacó por su buena organización, se contó con la banda del ejercito mexicano, con bandas de la localidad y con escolta del mismo ejército, todos ellos se coordinaban de manera perfecta para una noche perfecta.

Y cuando el reloj marcaba las 10 con 50 minutos, Martín Hernández salió al balcón principal y leyó parte del acta de la Independencia y cuando dieron las once de la noche la señora Cecilia González Gómez salió al balcón en compañía de su familia para dar el tradicional grito ante una enorme cantidad de tepatitlenses que al unísono de una sola voz, gritaban ¡viva!

Y vino la quema del castillo y la gente se desbordó con alegría y la psicosis del miedo quedó en el olvido para darle rienda suelta a esa alegría que debe de tener todo mexicano en esta fecha, más tarde se ofreció una cena baile y en donde se degustó el sabroso tequila Azteca Real y se contó con la presencia de varios diputados, entre ellos Noé Pérez de Alba, Ricardo García y Omar Hernández.

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