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+ Personal de PGJE y ayuntamiento
estuvieron repartiendo información

Valle de Guadalupe, Jal.– Se han disparado en este municipio los fraudes por extorsión telefónica; tan sólo en las últimas dos semanas se han contabilizado al menos 30 casos denunciados, de los cuales en algunos se llegó a consumar el ilícito.

La extorsión telefónica consiste en que una persona recibe una llamada telefónica de un desconocido, el cual le asegura que tiene secuestrado a un pariente y pide determinada cantidad de dinero por dejarlo libre y con vida; otra modalidad es fingir que se es un familiar en problemas con la justicia y el supuesto policía o agente de gobierno que está con la víctima pide una cantidad monetaria a cambio de resolver la situación jurídica y dejar libre al familiar.

Según informó la dirección de Seguridad Pública de Valle, estas llamadas de extorsión se dan sobre todo los fines de semana y si la víctima es convencida de dar dinero casi siempre se le pide que haga el depósito en una sucursal de Banco Azteca de Tepatitlán o San Miguel el Alto.

Sin embargo hay gente que antes de depositar el dinero da aviso a la policía, quien los convence de no hacer el depósito ya que se trata de un fraude. Una persona se dirigió directamente al banco en mención en Tepatitlán, sin embargo se pidió apoyo a la policía de Tepa y ésta alcanzó a detener la transferencia a unos segundos de concretarse la operación.

El jueves pasado personal de Procuraduría Estatal de Justicia estuvo presente en Valle de Guadalupe repartiendo trípticos, pegando calcomanías y orientando a la población para que fuera víctima de este tipo de fraudes. Se trabajó en coordinación de las autoridades municipales y juntos daban a conocer el programa No Caigas.

Peatones y automovilistas que pasaban por el centro de Valle fueron informados sobre este programa y fue sorprendente saber que varios de los abordados dijeron haber recibido este tipo de llamadas, donde algunos sí cayeron víctimas mientras que otros se dieron cuenta del engaño y simplemente hicieron caso omiso de las amenazas.

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