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El Universal.- “Chris, más duro”, fueron las tres palabras que le costaron la vida a la ciudadana británica Joanne Kitchen, quien fue brutalmente asesinada por su esposo, sólo porque ésta mencionó el nombre de otro hombre mientras tenían relaciones sexuales en el apartamento que compartían en la ciudad de Manchester:

“Le pregunté por qué había dicho Chris, pero se disculpó en que había estado pensando en el novio de su hija. No tenía ningún sentido para mí y yo estaba cada vez más enojado. ¿Por qué estaba pensando en el novio de su hija mientras estábamos teniendo relaciones sexuales? No recuerdo haber pensado en hacerle daño, pero estaba totalmente fuera de mí”, declaró un arrepentido Gary Higgs.

Según informaron los reportes policiales, el desquiciado hombre terminó con la vida de su mujer, a quien apuñaló en dos ocasiones y estranguló:

“Bajé a hacerme un café y todo ocurrió muy rápido, enseguida la había apuñalado en la espalda y, mientras ella decía no me has entendido bien, Gary’, la acuchillé también en el pecho”, concluyó Higgs, quien conoció a Joanne a través de un juego de póquer en Facebook.

Tras ser encontrado culpable, el pasado martes las autoridades condenaron a Higgs a cadena perpetua.

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